El avance de la pandemia está resultando muy rápido, los cambios por las decisiones de autoridades sanitarias y gobiernos no paran de producirse y a todos nos persigue la misma pregunta: ¿Qué hacer con mi empresa ante el COVID-19?

La solución pasa por una estrategia de Marketing Digital

Vienen fechas en las que las empresas dependerán más que nunca de su presencia on line en el mercado. Más allá de querer ser alarmista, su estrategia digital será el factor decisivo para superar los tiempos difíciles que se avecinan.

Estamos ante un desafío nunca antes vivido, que se debe a la desaparición casi total sin precedentes de todos los canales relacionados con eventos en vivo y conferencias, y las crecientes barreras en los negocios cuya actividad comercial se desarrolla cara a cara. La clave para la resiliencia es el desarrollo de contingencias continuas para mitigar esta pérdida.

El calendario anual de ferias y exhibiciones ha sido siempre el punto de encuentro de las empresas B2B para establecer contactos y construir relaciones con los clientes. Este tipo de eventos ha sido uno de los más castigados por la pandemia y su recuperación llevará un tiempo que a día de hoy no podemos determinar.

En empresas más pequeñas, acostumbradas a obtener nuevos clientes a través del boca a boca o gracias a una reputación ganada con esfuerzo durante años, su pérdida supone un auténtico shock.

Llegados a este punto, es probable que lo digital sea la opción ganadora, y las compañías, incluidas las que tal vez no tenían una página de Facebook antes, tendrán que pasar al marketing social, marketing de contenido, SEO y campañas dirigidas por influencers.

Existen oportunidades y hay acciones que pueden llevarse a cabo

El factor clave en la resiliencia es la adaptabilidad. Si es método de trabajo ha sido siempre tener que visitar a los clientes cara a cara para hacer negocios, la adaptación puede significar abrir nuevos canales a través de plataformas web o redes sociales donde se pueden hacer presentaciones y fomentar las relaciones.

En los próximos meses, sus clientes potenciales estarán menos abiertos a la idea de dejarle pasar por la puerta y estrecharles la mano, y nadie tiene idea de cuánto durará esto.

Estamos ante un enorme cambio en la forma de relacionarnos entre las personas. También en los negocios.